Anoche tuve un sueño erótico y brutal, ¡más real que cualquiera de los sueños que he tenido nunca! Detalle a detalle...Y no sé interrumpió a mitad ni nada... Fue un sueño perfecto con una mujer perfecta, de una duración perfecta...
El despertar fue trágico, me di cuenta a los dos segundos de despertar, que había sido un hermoso y lascivo y brutal momento... perfecto... de mi existencia... Pero un sueño, al fin y al cabo...
Lo más curioso es que tampoco me desperté en mi cama, es más, ni siquiera me desperté en este lado de la consciencia. Fue un despertar de un sueño dentro de otro sueño.
Lo curioso, todavía no lo he contado, es que me desperté del primer sueño, el eròtico, me desperté y supe que había sido un sueño y ¡qué además seguía soñando! ¿Por qué? Muy sencillo, en lugar de despertar sobre una cama, lo hice flotando en el interior de una nave espacial...
Y bueno, tengo vértigo y claustrofobia, así que en realidad sabía que no podía ser real, yo, allí, metido en una nave, ¡ja! y me dediqué a disfrutar flotando dentro de esa nave, y cuanto más disfrutaba, la nave se hacía más grande y el vértigo desaparecía, y flotaba jugando y pensando y recordando a la mujer del primer sueño....
(La historia no tiene moraleja).
Y después llegó el despertar real, el cruel y vacío despertar de cada día...
¿Y sabéis qué? Puede que algún día, lo consiga o no, flotar y amar, de esa forma, como en esos sueños, pero por si acaso, no pienso dejar de soñar, ni despierto, ni dormido...
Claro, a no ser que el insomnio me derrote...