la vanidad,
la primera vez, lo ves, la ves... es ese lugar que hueles de lejos y que apesta, ese lugar por el que decides acercarte, seducido por algo que no sabes muy bien lo que es, pero que sabes que es algo que te llama la atención.
la segunda vez abres la puerta, entras, el olor sigue ahí, humeante, pero lo que ves te gusta y complace en cierta medida y decides entrar para verlo con tus propios ojos y palparlo con tus propias manos....
la tercera vez que abres su puerta y recorres sus entrañas, la percepción del olor desaparece, y sólo te embriaga la estupidez consumada de saberte mejor y poderoso y bello porque eres capaz de ver lo hermoso incluso en un lugar donde todo apesta. y en ese estado, no entiendes como el mundo no lo ve, y sobre todo no lo comprende.
la cuarta vez que la visitas, llevas tus cosas, te instalas, y te quedas a vivir en ella. el mundo para el mundo, porque a ti ya no te hace falta. tú te tienes a ti mismo en esa parcela de belleza radioactiva.
moraleja: aquel que se cree bello y poderoso y autosuficiente, y hace alerde de ello, apesta y no lo sabe.
PD: ¿este post no tiene algo de vanidad? ¡¡mierda!!! voy a ducharme.