"_¡pone una!
_¿una?
_tienes razón, ponme dos!
_¿dos?
_está bien ¡ponme 3!
_ ¿seguro que quieres tres? son muy caras...
_está bien ponme dos, y dentro de medio año cuando ahorre, vendré a por otra.
_¿estás seguro que quieres dos? con una tendrás de sobra.
_¿seguro?
_seguro.
_está bien, me llevo una.
_ok, te la regalo, por ser tan fiel y venir cada medio año.
_¿gratis?
_ sí.
_wow, gracias, me encanta todo lo gratis.
_ a ti y a todo el mundo, aunque todo lo gratis sale caro.
_ ¿de qué estamos hablando?..."
conversación de las manecillas de minutero y hora en un reloj de cuerda, colgado en la muñeca de un transeúnte ayer a las dos de la madrugada.