A veces la grandilocuencia de una efeméride pretendemos cerrarla o enmarcarla por un daguerrotipo o un auto daguerrotipo, como si fuésemos a capturar un momento de forma eterna...
A veces se consigue, y otras muchas veces ese resultante, plasmado en el papel digital de una pantalla, no es capaz de resumir la cantidad de carcajadas producidas en (digamos por ejemplo) 6 metros cuadrados...