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"beso tras beso, la rana y el sapo, se besaban
no se veían guapos, pero insistían en que su hechizo se deshiciese,
y sus pieles verdes se tornasen de sangre azul, de príncipe y princesa.

después de un año besándose, buscando y esperando dicho milagro,
perdieron el recuerdo del porqué de ese primer beso,
eran rana y sapo, ¡sus memorias no eran grandes!

-¿por qué nos besamos?- preguntó la rana.
-¿por qué no besarnos?- replicó el sapo...

y ahora años después, en aquella charca-ciénaga de amor,
allí los puedes encontrar, entre croacks y suspiros..."

moraleja: todo el mundo necesita amar sin preguntar.

besos de rana
dedicado a Gigi