segundo año sin fallas, no sé si reír o llorar...
¡¡¡reír sin dudas!!!!! también podría llorar, pero por el exceso de risa de pensar en el sufirmiento ajeno, de aquel o aquella que sin gustarle, lo sufre... ¿eso no es crueldad? tal vez, puede ser... pido disculpas.
reiré pero por el placer de la ausencia de petardos y petardas en mi retinas y mis oídos... viva las fallas sin fallas... (es el mejor slogan que se me ha ocurrido en años, ahora mismo lo registro)