una mujer mira, un hombre que también mira. se encuentran en la mitad de una noche invernal, debajo de una farola desnuda en medio de una ciudad perdida. los ojos de ella son lo más vivos que ha visto el hombre en toda su existencia, no puede dejar de mirar. nota que sí deja de mirar,se siente perdido, se siente fuera de la órbita de su destino. la mujer lo mira y piensa: "me mira como un loco, me mira como un maníaco, me mira besándose con sus párpados, besándome con sus pupilas... me mira".
el viento arrecía, la vida arrecia, la existencia se detiene y ambos se aproximan a la distancia mínima donde su visión no se vuelve borrosa y continúan mirándose...