270

una vez actué para una sola persona. era un monólogo de 15 minutos en el cual  interactuaba con el  público haciéndoles cómplices de mi drama. es curioso porque el drama cuanto más cruento más divertido puede resultar. he ahí una de las claves de la comedia.

el hombre aguantó estoico, sin moverse, sin sonreír, sin mostrar emoción alguna. yo pensaba "estoy dándotelo todo cabrón, estoy mejor que nunca... sonríe estúpida escultura de humano inanimada!!! estoy bailando con el diablo para ti" . 

ni siquiera pestañeó. al final duarnte mis últimas palabras pensé "ha sido horrible"... tenía ganas de llorar.

pero, benditos peros... 

se pusó en pié y aplaudió hasta dejarse rojas las palmas de las manos. me dijo que había sido lo mejor que había visto nunca, qué le habían recomendado la obra y no podía asistir a otro pase con más público.

y ese fue el día, o mejor dicho, esa noche dormí como nunca

hum... ¿quizás debería contratar a esa escultura de humano para volver a poder a dormir de esa forma?

moraleja: déjate la vida con tu pasión, la recompensa es la paz. tu paz.

moraleja dos: lo subjetivo de la percepción anula la visión de la realidad.