huele
a quemado, miro, oteo el horizonte, no hay fuego, me zambullo en el
tráfico de autos locos, el olor aumenta, casi resulta nauseabundo. "algo
huele a podrido en dinamarca".
estaciono, camino, ni rastro de llamas a pesar de que los efluvios de vida quemada aumenta. me detengo,
observo... soy yo, el fuego viene de mí... se acerca un conocido, me quiere abrazar. Le digo: "noooo, hoy nooooo".
¡¡como para dar un abrazo estoy!!
PD: a veces quemo tanta caloría con la bici, que incluso 12 horas después sigo ardiendo. y otras veces estoy tan quemado de la vida que voy provocando incendios a cada paso.