soy tan feliz, tan asquerosamente feliz, una felicidad tan inmensa que lloro de alegría....
ah, no. tenía un pincho clavado en el párpado, me lo termino de quitar y ya no lloro...
soy tan desgraciado, tan inmensamente desgraciado que ni siquiera lloro por eso...
y para eso sirve el facebook, creo.