cada día soy más rápido, y más eficiente, por lo que el capitalismo al que tanto odio, estará muy contento conmigo.
debería ejercitar la lentitud. me imagino a mí mismo escribiendo un breve a la velocidad supersónica de un caracol. las palabras tardarían años en llegar y los párrafos siglos:
lllllllloooooooo vvvvvoooooyyyyyy aaaa iiiinnnntttteeeennnntttttaaaaarrrrrrrr............
no puedo, es superior a mis fuerzas.
conclusión: siempre gana la banca.