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Yo ya conocía a Rigoberta Baldini desde hace por lo menos 2 años. La había escuchado en Radio 3 en “Hoy empieza todo” en varias entrevistas durante este tiempo. 

 
Creo que tiene una línea musical muy clara. Me puede gustar más o menos, más bien menos. Pero me cayó bien, desde la primera entrevista que le hizo el enorme Ángel Carmona, me pareció inteligente, sensible, creativa y provocadora, que no provocativa, términos muy diferentes…
 
Así que cuando me enteré que iba a intentar participar en Eurovisión, me pareció extraño, a estos bodrios no suele ir gente de su talento y recorrido. 
 
Luego escuché la canción y pensé “ni de coña! Una canción feminista que hace una referencia tan clara a un símbolo de la revolución francesa”.
 
Mientras me acordaba de Sabrina, de su “boys, boys, boys…” y de la cantidad de veces que enseñaba sus tetas en prime time en la televisión de mi niñez.
 
Es ridículo el enorme retroceso cultural y educacional al que estamos siendo sometidos en todos los aspectos, cada día más borregos, cada día menos personas.
 
Porque una teta sólo es una teta, al igual que una polla sólo es una polla, o un coño sólo un coño. Y no olvidemos que sin tetas, pollas y coños, ninguno de nosotros estaríamos aquí.
 
Esta mañana escuché la canción que sí irá a Eurovisión, me parece horrible. Deleznable. La tía, que también tendrá tetas, no las enseña, pero quiere parecer más provocativa, que no provocadora. He ahí la diferencia. Y no lo consigue.
 
Se perdió una ocasión de hacer historia y de hacer clase de historia en una misma canción.
Lo bueno es que ahora Rigoberta venderá más discos y entradas, espero que su estilo personal continúe, sus videoclips desde hace años me flipan.
 
En este mundo hace falta más gente así. 
 
Más tetas, más feminismo, más libertad de pensamiento y más Rigobertas.