el otro día leí un tratado sobre la belleza, maravilloso y nuevo, al menos para mí, desde ese momento voy por la calle y la montaña catalogando que cosas son bellas y que cosas no lo son.
es sorprendente la cantidad de cosas que pueden parecer bellas y realmente no lo son. y es sorprendente que lo más bello en realidad tampoco tenga esa categoría.
es un mundo de apariencias éste.
lo más bello que he visto desde que leí ese tratado, es una hormiga diminuta arrastrando un rama 50 veces más grande, e introduciéndola en su hormiguero.
mientras hacía esa obra faraónica pensé: "¿las hormigas tendrán un concepto de la belleza? ¿y los pájaros? ¿y los perros? y las focas? ¿y las serpientes?"
lo que hace único al hombre es la exclusividad de poder catalogar. catalogar apariencias preciso aclarar. eso somos.