siesta.
los ojos medio abiertos medio cerrados, al igual que la mente, bueno, quizás la mente cerrada casi al completo... el calor de la siesta, el amodorramiento absoluto de la siesta. una peli en la tele tan mala, tan malísima, que intento desde mis sueños cambiar el canal, pero el mando está lejano, allá encima de la mesita, a un metro de eterna distancia. lucho por alargar el brazo sin que mi cuerpo caiga al vacío hueco entre el sofá y la mesita, las piernas colgando hacia arriba, el brazo estirado, mis dedos rozando el mando... llega la publi, qué mala es, pero es mejor que la peli. mis ganas de cambiar de canal se apagan, se difuminan. mi cuerpo vuelve al socabón del sofá. atrapado, estoy atrapado. se me cierran los ojos... vuelve de la publi la peli tan mala, y mis ojos se medio despiertan al igual que mis orejas, necesito cambiar de canal. repito el proceso de antes, mi cuerpo suspendido durante 50 cms en el aire, funambulista pegado a un sofá. ahhh... caigo, caigo con el mando en la mano. el suelo está fresquito, me he hecho daño, algo, pero el suelo está tan fresquito... cierro los ojos, duermo, fresquito, con el mando en la mano y la peli mala en en la tele... sueño, caigo, fresquito, siesta...