dos tomándose una cerveza en mitad de la noche en mitad de un bosque, están de acampada.
_las cosas del espacio me pirran.
_¿cómo qué?
_no sé, las cosas del espacio.
_¿las estrellas, los planetas, las constelaciones, los cometas, los meteroritos, las nebulosas?
_sí, eso también.
_¿también?
_sí, también...
_¿que más te pirra?
_los marcianos.
_jajaja ¿los marcianos? jajajjajaj
_no he visto nunca a un marciano reírse.
_será porqué no existen.
_¿yo no existo?
_jajajjajaja... ¡¡qué vas a ser un marciano!!
_podría serlo.
_no lo eres, te conozco desde niño.
_es verdad he nacido aquí, pero igual los abuelos de los abuelos de los abuelos de mis abuelos nacieron allí, y vinieron aquí.
_¿y la nave? ¿y la nave en la que vinieron?
_era de material biodegradable.
_joder con los marcianos.
_tenemos que aprender tantas cosas de ellos.
se quedan callados. mirando las estrellas, se acerca algo, un inmenso meteorito, cada vez se ve más grande... se acerca directamente a ellos. pero la contaminación humana que pulula por nuestra atmósfera hace que el meteorito vaya haciéndose más y más pequeño, los dos personajes ni se mueven. finalmente el meteorito se reduce al tamaño de una canica, y cae a sus pies.
_casi.
_sí, casi nos extinguimos.
_sí, casi.
siguen tomándose una cerveza.