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hoy he abierto la nevera y estaba vacía, y esto me ha hecho pensar en la historia del ser humano.

hace mucho miles de años un hombre dijo: "me voy a la montaña con un arco y una fecha, tengo un hambre atroz", y se fue a cazar y disparó la flecha y no acertó, un disparo de un segundo, 4 horas buscando la flecha, de nuevo un segundo disparo de otro segundo y otras 5 horas buscando.
 

al llegar a su casa cueva, su mujer seguro que le dijo: "¿estas son horas? ¡¡y encima vienes con las manos vacías!!". fue entonces cuando se inventó el reloj, y lo que es peor, fue entonces cuando se inventaron las excusas, "es que me he perdido, y he perdido la noción del tiempo, etc..."

en la siguiente cacería del día siguiente, el mismo hombre salió de la misma cueva, con el mismo arco y la misma flecha, pero con un reloj de sol del tamaño de un buen guijarro en su muñeca. y le pasó lo mismo que la vez anterior. llegó tarde a casa y su mujer: "pero bueno, ¿hoy qué te ha pasado? no digas nada, déjame adivinarlo, has perdido de nuevo la misma flecha, te tengo dicho que te lleves por lo menos dos flechas", a lo que el hombre contestó: "no, no la he perdido, pero siempre que vuelvo a casa pierdo el interés por volver a casa, y lo que es peor por fabricar otra flecha, me lo paso mejor yendo a cazar, aunque lo único que haga sea buscar la flecha, que llegando y estando en nuestra casa-cueva".


la mujer lo echó de casa, y entonces fue cuando se inventaron los bares de la esquina, las borracheras, las resacas y el divorcio. bendito divorcio y benditas borracheras.