dicen que el dinero da la felicidad, pero es un vulgar y mezquina mentira.
ya se ha ido, hace 10 minutos, y ya la echo de menos. fueron mil días, mil mañanas y tardes, y mil montañas. ella me dio mi caracter actual, mi sonrisa actual, mi ser actual. convirtió mi excesiva grasa en excesivo músculo y en exceso de imaginación y libertad.
ahora, hasta hoy, llevaba casi dos años dormida en el garaje, cada vez que entraba y cogía a la otra, me miraba, y me decía "estoy aquí, soy más vieja, pero soy fiel" y ahora, hoy, voy y se la dejo-regalo a mi hermano... bueno, por lo menos la va a llevar sangre de mi sangre, no se me ocurre mejor que persona para que la disfrute.
tiene un talento infinito. antes de despedirme, me he dado un último paseo, hasta el taller, para ponerle frenos, y he atravesado una carretera de 9 kms, a toda velocidad, otros iban en otras más nuevas y fosforitas, y yo con la vieja, con la clásica, he puesto el plato grande y las he dejado atrás.
durante esos 9 kms, he recordado mi vida en ella, los paseos por las montañas, los paseos con gigi, del 15 M, de nata, de ese año que fue mi único medio de locomoción. me he acordado del barrio del carmen, de la rambleta, del rialto, de las noches, los golpes, de las fallas en bici, y de aquel otro ciclista que vi morir ante mis ojos y ante mi vieja amiga...
lloro, porque la méndiz me hizo así, y grito llorar es hermoso cuando ves a un amigo-a partir... mi niña, hasta siempre.