dos salmones nadando y hablando tranquilamente por el fondo del mar.
_¿has oído hablar de la isla flotante de basura humana que circula por el pacífico?
_sí, claro ¿quién no? es una leyenda.
_no lo es. ayer la vi.
silencio.
_vaya...
_sí vaya.
_mira.
delante de ellos aparece algo brillante flotando, un trozo de hormigón de fukusima o algo así, infectado de radioactividad. lejos de sorprenderse.
_estamos condenados.
_completamente.
_ tu muerde por ahí, y yo por aquí.
_eso que me pides sería un suicidio.
_tengo un plan.
_¿un plan?
_yo me lo como. me pescan, muero, me comen, ¡los humanos me comen la radioactividad! enferman y mueren.
_el gran exterminio.
_exacto.
_vamos a hacerlo.
empiezan a comer.
_esto solo es el principio.
_aunque pueda parecer repetitivo, me arriesgaré: ¡exacto!
dos días después, un hombre de mediana edad, se pasa 36 horas vomitando.