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a estas horas del día debería estar pedaleando para tratarse de un sábado normal.

sin embargo no puedo ni debo. me lo tengo prohibido.

¡quién me ha visto y quién me ve! durante una década el "prohibido prohibir" fue mi bandera, mi única bandera. eran los años locos de mis veintitantos...

y ahora, un sábado cualquiera me prohibo pedalear.

silencio, abrumador, más silencio, pensamientos en cola, procesamiento...

por fin entiendo eso de "nunca digas nunca jamás y de esta agua no beberás".

PD lo único gracioso de una tendiditis, es decir,"tengo una tendiditis", el nombre siempre me hizo gracia, la palabra quiero decir, y este pensamiento me despierta otros, recuerdos de otras palabras que también me hacen gracia y no la tienen... bueno, no puedo pedalear, pero por lo menos tengo pensamientos en los que entretenerme....