la mezquidad.
abunda y redunda
por todas partes.
está en tu negación de los demás,
en la degeneración de tu negación,
en el leitmotiv de la misma.
también está en mí
por supuesto,
nadie escapa,
todos somos esclavos de la misma,
porqué no se nos enseña a combatirla,
se nos enseña a amarla,
a abrazarla,
a darle el pecho y después la polla.
la mezquidad hecha poema.